martes, 29 de noviembre de 2016

Fidel visita el país de los Soviets

El 25 de noviembre de 2016 nos dejaba Fidel Castro Ruz, Comandante y líder de la Revolución cubana, cuya figura será recordada siempre por su contribución a la construcción del socialismo. Los amigos de la justicia social, de la amistad entre los pueblos y del pensamiento progresista recordarán con cariño sus lecciones y ejemplos que brindó a lo largo de su vida. Los amigos del imperialismo, de la guerra y de la desigualdad le odiarán eternamente.

A modo de humilde homenaje, este blog expone una serie de imágenes sobre la primera visita de Fidel Castro a la Unión Soviética. Hay que decir que Fidel fue el jefe de Estado que más tiempo estuvo de visita oficial en la Unión Soviética.
Mucho se ha escrito sobre la crisis de los misiles de 1962. Fueron 13 días en los que el mundo contenía la respiración. Fidel apenas durmió durante aquellos días y cuando la URSS retiró los misiles de Cuba, el enfado del líder cubano era más que evidente. Es por ello que las autoridades soviéticas invitan ca Fidel Castro en 1963, en un intento de limar asperezas.

El 26 de febrero salía de la Habana el avión que llevaría a Fidel hasta territorio soviético. No aterrizaría en Moscú, sino al Norte en la ciudad de Murmansk. Allí lo primero que visitó fue la base de submarinos de Severodvinsk. Las autoridades soviéticas mantenían en secreto la ruta de Fidel por la URSS para evitar posibles atentados terroristas. De Murmansk a Samarcanda, Fidel recorrió también la ciudad de Stalingrado, Tashkent, Bratsk, Leningrado y Kiev. Fidel siempre agradeció la hospitalidad del pueblo soviético y en la memoria de éste siempre quedará aquel cubano risueño y cariñoso que había dirigido la revolución a escasas millas de EEUU.

Pero no todo el tiempo estuvo de visita turística. Fidel y Jruschev aprovecharon aquella visita para negociar todo tipo de acuerdos económicos, políticos y militares. El 1 de mayo Fidel estuvo presente en el desfile de Moscú. Aquel hombre parecía un héroe épico de aquel tiempo que había bajado de las montañas para acabar con la tiranía. La sorpresa de las autoridades soviéticas llegaría cuando a pocos días del 20 de mayo, fecha en la que estaba previsto finalizar la visita, Fidel pide a las autoridades soviéticas quedarse un par de semanas más. Fidel tomaba nota con cada logro de la economía soviética: las centrales hidroeléctricas, las fábricas de tractores, los submarinos, la industria...

Sin afeitar, con un uniforme verde, hablando con pasión sin ningún papel delante. Fidel no tenía nada que ver con un burócrata. Era un comunista que enamoraba al pueblo soviético. El 23 de mayo dio un mitin en Moscú ayudado por la traducción simultánea. Fue el único extranjero al que se le permitió hablar desde el mausoleo de Lenin. Nikolai Leonov fue el traductor de Fidel y recuerda bastantes anécdotas de aquella visita. Una noche a las 11, Fidel le pidió ir a dar un paseo por Moscú. Él intentó quitarle la idea de la cabeza pero no fue posible, y así, sin ningún tipo de protección fueron a dar un paseo por las calles de Moscú. La gente no se creía lo que estaba viendo, le aplaudían, le abrazaban. La seguridad soviética tuvo que acudir con refuerzos para poder devolver a Fidel al hotel, dado el tumulto de gente que se congregaba para besarle y abrazarle.

En 2005 en una conferencia de la Habana, una periodista rusa le preguntó si deseaba regresar a Rusia. Fidel, con un cariño infinito hacia el pueblo ruso contestó emocionado: "A mí la política soviética me decepcionó cuando cayó el socialismo, pero si tú me preguntas por mis sentimientos, por mi voluntad. Sí. Quiero ir a Rusia, en verano o en invierno, con nieve o sin nieve, y dirija quien dirija."
Ahora toca despedirse de Fidel, el hombre que intentó tomar Moncada, que fue preso, que volvió en el Granma con 80 compañeros, que venció en las montañas de Sierra Maestra, que liberó Cuba de la tiranía, la prostitución y el analfabetismo. El estadista que comandó y dirigió sobre el terreno la defensa de Cuba ante la invasión de Playa Girón, que sobrevivió a 638 intentos de asesinato y a 11 presidentes de EEUU cuya obsesión era aquella isla que había decidido dejar de ser un prostíbulo.  El que mantuvo en alza la bandera roja mientras la URSS se desmoronaba. Se va invicto, el hombre que bajó de las montañas.
¡Hasta la Victoria Siempre, Comandante!








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